¿Qué hacer cuando los hermanos no se ponen de acuerdo sobre una herencia?

¿Qué hacer cuando los hermanos no se ponen de acuerdo sobre una herencia?

Cuando una herencia enfrenta a los hermanos, el problema no siempre es únicamente económico. Detrás de una vivienda, unas cuentas bancarias o una empresa familiar pueden existir años de relaciones, expectativas y diferencias que hacen que llegar a un acuerdo resulte especialmente difícil.

En estas situaciones, la mediación puede ofrecer un espacio estructurado para que los herederos puedan abordar el conflicto con la ayuda de un tercero neutral.

Cuando heredar se convierte en un conflicto

Es relativamente frecuente que, una vez abierta una sucesión, los herederos tengan posiciones diferentes.

Uno puede querer vender un inmueble heredado. Otro puede querer conservarlo. Otro puede considerar que la distribución realizada no refleja lo que entiende que le corresponde.

Mientras las posiciones permanecen enfrentadas, pueden quedar bloqueadas decisiones sobre bienes, cuentas o incluso empresas familiares.

Y cuanto más tiempo pasa, más difícil puede resultar separar el problema patrimonial del conflicto personal.

¿Puede la mediación ayudar?

La mediación permite que las partes se sienten en un espacio estructurado con la intervención de un mediador imparcial.

El mediador no decide quién tiene razón ni impone una solución.

Su función es facilitar la comunicación, ordenar las cuestiones que generan conflicto y ayudar a las partes a explorar posibles acuerdos.

Por ejemplo, ante una vivienda heredada, las alternativas podrían pasar por:

La venta del inmueble y distribución del importe.

La adjudicación del inmueble a uno de los herederos compensando económicamente a los demás.

El mantenimiento de la propiedad en común durante un determinado periodo.

Un acuerdo sobre el uso del inmueble y el reparto de gastos.

La solución dependerá siempre de las circunstancias y de la voluntad de las partes.

¿Y si la herencia tiene un valor elevado?

La cuantía económica puede hacer que el conflicto sea todavía más complejo.

No es lo mismo intentar resolver una discrepancia sobre un bien de 30.000 € que un conflicto que afecta a varios inmuebles, una empresa familiar o un patrimonio de varios cientos de miles de euros.

En estos casos, alcanzar un acuerdo puede evitar que una diferencia termine convirtiéndose en un procedimiento prolongado, siempre que las partes estén dispuestas a participar en la mediación.

Además, cada parte puede contar con el asesoramiento jurídico independiente que considere necesario durante el proceso.

¿Es necesario que todos quieran lo mismo?

No.

Precisamente la finalidad de la mediación es permitir que las partes puedan expresar posiciones diferentes y trabajar sobre ellas.

Lo necesario es que exista voluntariedad para participar en el proceso y una posibilidad real de diálogo.

El objetivo tampoco tiene por qué ser que todos queden completamente satisfechos.

El objetivo es explorar si existe una solución que las partes estén dispuestas a aceptar.

¿Qué ocurre si no se alcanza un acuerdo?

La mediación no obliga a las partes a llegar a un acuerdo.

Si el proceso termina sin acuerdo, cada parte conserva las vías legales que correspondan.

Por eso, acudir a mediación no significa renunciar a los derechos que pueda tener cada heredero.

Mediación en conflictos sucesorios

En Mediación & Familia intervenimos en conflictos relacionados con herencias, patrimonio familiar, inmuebles, copropiedades y otros desacuerdos de carácter patrimonial.

Nuestro papel es facilitar un espacio neutral en el que las partes puedan intentar alcanzar una solución consensuada.

¿Existe un conflicto entre los herederos de una familia?

Podemos valorar vuestro caso y explicaros si la mediación puede ser una vía adecuada.

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