Preguntas Frecuentes
Si tienes dudas, te damos las respuestas.
Si tienes dudas, te damos las respuestas.
La mediación es un procedimiento confidencial y voluntario en el que un profesional neutral ayuda a dos o más partes a encontrar una solución a su conflicto.
La mediación se utiliza en situaciones en las que existe un conflicto entre personas, familias, empresas u organizaciones que desean resolver sus diferencias de forma dialogada, evitando en muchos casos acudir a un procedimiento judicial o reduciendo su alcance.
Sí. El acuerdo de mediación obliga a las partes desde que lo firman, siempre que sea válido y se haya alcanzado de conformidad con la ley.
Para que, además, pueda ejecutarse directamente en caso de incumplimiento, puede elevarse a escritura pública u homologarse judicialmente, cuando proceda.
En mediación familiar, esto permite que los acuerdos sobre separación, divorcio, hijos, pensiones o reparto de bienes puedan formalizarse con las garantías jurídicas necesarias.
La duración de la mediación depende de la complejidad del conflicto, del número de cuestiones que sea necesario abordar y de la disposición de las partes para alcanzar acuerdos.
Muchos procesos pueden resolverse en pocas sesiones, aunque no existe un número de sesiones ni un plazo fijo para todos los casos.
En mediación familiar, trabajamos para que el proceso avance de forma ordenada y eficiente, sin alargarlo innecesariamente y respetando el tiempo que cada familia necesita.
Los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) son procedimientos reconocidos legalmente que permiten resolver determinados conflictos sin necesidad de acudir directamente a los tribunales.
Entre ellos se encuentran la mediación, la conciliación y la negociación asistida por abogados. Su finalidad es facilitar el diálogo entre las partes y ayudarles a alcanzar una solución consensuada, de forma más ágil, confidencial y, en muchos casos, menos costosa que un procedimiento judicial.
¡Claro! La mediación es un procedimiento legal que permite resolver determinados conflictos mediante el diálogo y el acuerdo, sin necesidad de acudir directamente a los tribunales. Puede evitar el desgaste emocional, el tiempo y los costes de un procedimiento judicial cuando existe voluntad de llegar a un entendimiento.
El acuerdo alcanzado y firmado por las partes es vinculante desde su firma, siempre que sea válido y se haya celebrado conforme a la ley. Para dotarlo de mayor fuerza jurídica y permitir su ejecución directa en caso de incumplimiento, puede elevarse a escritura pública u homologarse judicialmente, cuando proceda.
En Mediación y Familia os ayudamos a alcanzar acuerdos con garantías jurídicas, de forma confidencial y adaptada a las necesidades de cada familia.
Si la mediación no termina con un acuerdo, el proceso se da por concluido sin que ninguna de las partes esté obligada a aceptar una solución que no considera adecuada.
Aun así, la mediación puede aportar claridad sobre el conflicto y permitir que algunas cuestiones queden resueltas, aunque no se alcance un acuerdo completo.
Además, la vía judicial permanece abierta. Si es necesario, las partes podrán acudir a los tribunales para que se resuelva aquello que no haya sido posible acordar.
Si tienes dudas, te damos las respuestas.
676 148 838